Auditores internacionales de Escocia y Argentina certifican estándares de calidad de la industria ostionera regional

Proyecto busca darle valor agregado al producto mediante la certificación orgánica y la certificación de sustentabilidad ambiental, dada por la calidad de aguas de la Bahía de Tongoy y Guanaqueros, libre de contaminación.

Escrito por Silvia González Martes 14 de enero de 2020
Auditores internacionales de Escocia y Argentina certifican estándares de calidad de la industria ostionera regional
Auditores internacionales de Escocia y Argentina certifican estándares de calidad de la industria ostionera regional
Auditores internacionales de Escocia y Argentina certifican estándares de calidad de la industria ostionera regional

Un 70 % de los objetivos cumplidos presenta a la fecha el proyecto "Acuicultura Sustentable de la Industria Ostionera Regional", financiado por el Gobierno Regional, a través del Fondo de Innovación para la Competitividad (FIC-R).


La iniciativa postulada por la Universidad Santo Tomás es ejecutado por la empresa ADM Consultores Acuícolas, basado en la industria del ostión y las empresas de cultivo que operan en las Bahías de Tongoy y Guanaqueros en la Región de Coquimbo.


El proyecto que comenzó el 2018, busca darle un valor agregado al producto mediante la certificación orgánica del ostión de cultivo, la certificación de sustentabilidad ambiental otorgada por prestigiosas casas internacionales como Aquaculture Stewardship Council (ASC) y la obtención del sello de origen del producto, otorgado por el Instituto Nacional de Propiedad Intelectual (INAPI).


Los ejecutores de la iniciativa se reunieron en la Cooperativa Ostión M-31 de Tongoy para presentar en detalle los avances del proyecto, con autoridades regionales, académicas y representantes de la industria y empresas de cultivo de ostión.


Antonio Vélez, profesional de ADM Consultores Acuícolas, y director del proyecto, comentó que "este proyecto apunta a someter los procesos productivos del ostión de cultivo a aquellas certificaciones internacionales que hoy gobiernan el comercio internacional de productos del mar como la certificación orgánica o ASC, que apunta a un mercado nicho muy específico de productos orgánicos".


Afirma qué como profesionales del área, saben que el ostión es orgánico, porque en su producción en el mar no se emplea ningún producto químico que atente contra ese estándar, "solo que no basta decirlo, hay que demostrarlo", precisa Vélez.


La certificación del ostión tiene que ver con estándares ambientales, nutricionales, sanitarios y sociales, que es lo que demostraron a los auditores internacionales de la casa Lord Rogister de ASC de Escocia que, durante dos semanas, trabajaron con algunos productores, grandes y pequeños de la industria regional, y que forman parte de la plataforma del proyecto.
En febrero serán auditados por la casa certificadora de productos orgánicos de Buenos Aires, Argentina, (OIA).


Objetivos cumplidos

Según la consultora, el proyecto registra a la fecha un 70 % de su temporalidad desarrollada, y un 70% de los objetivos cumplidos, siendo la última fase, la más exigente, porque se debe demostrar a las casas certificadoras orgánicas y ASC que efectivamente tienen en la plataforma, algunas empresas, no todas, grandes y pequeñas, que pueden optar perfectamente a la certificación ASC y a la certificación orgánica.


De igual manera sostiene que cuando una compañía está produciendo un producto con certificación ASC, inmediatamente el consumidor sabe que ahí hay una protección de la calidad sanitaria y de un respeto por el medio ambiente, de manera que ese producto viene de un proceso ambiental, biológico y socialmente sustentable.


Para la presidenta del CORE, Adriana Peñafiel, lo importante de este proyecto es que se podrá certificar la calidad de las aguas y eso va a permitir que el ostión que se produce en la Región de Coquimbo sea reconocido internacionalmente como un producto sustentable.
"Para poder demostrar la calidad de agua descontaminada es que concurrieron estos expertos internacionales, que acreditan las certificaciones, y ellos harán que nuestros productos puedan ingresar con todas las certificaciones requeridas en mercados internacionales", señaló la consejera.


En cuanto a la denominación de origen, indica que un producto con esa certificación puede ser orientado a mercados de tipo premium, y eso le agrega otro valor al producto, lo que enriquece a la economía regional porque es un producto valorado por la calidad del agua, "por lo tanto es deber de cuidar y proteger el agua, porque cualquier organismo que ingrese de fuera puede generar un detrimento de la calidad del agua".


Beneficiarios
La Cooperativa Ostión M-31 de Tongoy, con 5 años de existencia y 38 socios, es una de las empresas de cultivo que participa en el proceso de certificación. Su presidente, Juan Torrejón, ve con buenos ojos el proceso, porque va a marcar la diferencia entre un producto que puede ser peruano o de otro sector, con el ostión de Tongoy.


"Este proyecto primero nos va a delimitar quienes somos. Estos ostiones que producimos tienen trazabilidad, es decir, se puede saber de qué sector salieron. Entonces, para nosotros va a ser muy beneficioso hacer esta clarificación en el mercado de que este ostión es de Tongoy", señaló
Sobre la denominación de origen de la Bahía de Tongoy y Guanaqueros, el dirigente dice que todos los que cultivan ostiones se van a ver beneficiados, "unos más, otros menos, pero es para todos, porque la defensa está en la calidad del agua, calidad que se certifica a lo menos en 6 sectores que están en análisis y mediciones permanentes".


Academia e Industria
Para el académico de la Universidad Santo Tomás, Marcelo Chacana, este proyecto viene a fortalecer el quehacer del fomento productivo, porque es el primero a través del cual se vinculan como universidad con la industria regional.


Al respecto, Chacana indicó que "este proyecto puede mejorar la competitividad de los pequeños productores de ostiones, con un nuevo valor agregado. Es decir, ellos van a poder diferenciarse a través del sello de origen de la indicación geográfica del producto ostión y de otros tipos de certificaciones específicas para la acuicultura regional, pudiendo llegar a mercados más sofisticados y obtener un mejor precio".


Chacana añade que la indicación geográfica es un proceso que debe ingresar al Instituto de propiedad industrial del Ministerio de Economía, instancia que emite un dictamen y que están seguros que llegarán a buen puerto en este proceso.


El término de la iniciativa está proyectado para mediados de julio de 2022.